EDITORIAL


Amigos del Fortín, roqueros invitados, músicos, amantes de la música, de la literatura, del arte y todo lo que rodea a esta familia que se ha ido formando poco a poco a través de las palabras y conceptos que nos inspira el Rock, energía espiritual que más alborota al mundo actualmente.

Bienvenidos a esta primera edición del Fortín del Caballero Negro. Un espacio abierto para todos aquellos enamorados de la música oscura y que luchan día a día por hacer de este mundo algo mejor.

Este es un portal en Internet abierto para el encuentro de miles de jóvenes atraídos por todo tipo de metal: Death Metal, Black Metal, Heavy Metal, Trash Metal, speed metal, Metal Gótico. Esta página le brindará un espacio en el que se le hará un énfasis especial al Metal en Colombia.

Es importante que usted, fiel seguidor del Fortín, esté enterado de los movimientos que haya en esta expresión cultural colombiana.

Esta empresa dedicará muchas horas a hacer que se respete la imagen del metalero como un ser correcto al que no se le debe seguir estigmatizando como a un drogadicto o vago.

Ya es hora de que la sociedad comience a cambiar esa idea que tenía del que ha decidido mantener esta forma de vida.

Cada vez se respeta más al metalero, especialmente porque la música se ha hecho con bastante compromiso temático y musical y eso ha permitido que quien se siente atraído por este género musical si termina, por lo general entendiendo de que se trata realmente ser un roquero y la responsabilidad que acarrea presentarse ante la sociedad con estos antecedentes implica seriedad y compromiso, pues ya ha crecido mucho el grupo de metaleros que suben el nivel intelectual de las Universidades y es algo que puede mantenernos contentos.

Tristemente hay excepciones y uno se las encuentra. Personas que no entienden el daño que hacen a todo un grupo cultural, ayudando a la sociedad, además a seguir agrandando esa fama que tanto perjuicio nos ha traído: mucho drogadicto colado que nada tiene que ver con esto. Mucho niño malo haciendo creer a la gente que somos, no sé, como una pandillita, cuando esto es muy serio.

De todas maneras, es algo que debemos dejar atrás y tomar de manera risible cuando se nos presenta.

La sociedad ya no puede esconder que ese tipo de males son universales y afectan a todos los sectores de la humanidad y, gracias a Dios, el Metal y todas sus tendencias se han ganado algo por respeto en los sectores serios e intelectuales de la sociedad por sus aportes en varios aspectos de ella.

El Fortín está seguro de sus capacidades intelectuales y culturales para enfrentarse a esta página, cuyos conocimientos elevados son para un sector bastante especial de la cultura contemporánea, y que usted haya podido entender estas palabras, para corroborar de una vez por todas de la seriedad con la que se afronta esta cultura y en la que usted, apreciado lector, está incluido.

Ahora sí, prepárese, porque la ceremonia está por comenzar. . . .