LA LEYENDA DE EL CID


Alguna vez existió un héroe castellano, Rodrigo Díaz de Bivar que amaba a su señor feudal el rey Alfonso XI de Leon, quien por necedad al hacer caso de los chismes de sus súbditos, quienes sentían envidia y odio por su más fiel vasallo El Cid, le expulsó de sus tierras sin más y este agobiado por su desden marchó a Valencia para empezar una serie de luchas contra los moros siempre alzándose con la victoria en los campos de batalla y con el firme deseo de volver a ser perdonado por su rey.

El exilio ocurría en el año de 1099 y cada vez que Don Rodrigo ganaba una batalla pedía a sus hombres le dieran la quinta parte del botín del enemigo caído en combate. Fueron muchos los moros que perdieron riquezas y vidas ante este héroe castellano, quien fue el primer de los líderes cristianos en derrotar el Almoravides, una venda querrera de los defensores del Africa del Norte. Tambien se recuerdan sus hazañas notables de capturar el reino musulmán rico de Valencia.

Alguna vez dos hombres lo convencieron de casarse con sus dos hermosas hijas y sólo lo hacían para quedarse despues con las tierras y riquezas que EL CID les diera. Sin embargo Don Rodrigo se da cuenta de la pretensión de los enemigos y al faltar ellos al honor y la pureza de sus hijas, el ordena terminar con sus vidas.

Así era este hombre, lleno de valor, guerrero invencible que nunca cedía a sus propósitos de ganar fama y riquezas y siempre llevaba consigo el dolor de su destierro. El grupo asturiano Avalanch realiza un homenaje a este líder cristiano, personaje que llena además las páginas de los libros con sus proezas y su prolongada amargura al no estar cerca de su señor.

"Camino hacia el sur sin mirar atrás, buscando una luz entre tanta oscuridad defiendo una cruz ¿un símbolo de libertad? no tengo ningun lugar al que regresar.

Guerras de religión que debo sufrir y a cambio me expulsan de aquí... gritos de horror y muertes en nombre de Dios. ni soy campeador, ni heroe de tanto dolor.

Castilla, por tí mi vida entera perdí, y ahora mi rey me arroja al destierro y me aleja de tí.

Si yo soy tu hijo mi Dios ¿por que he de sufrir? ¿por qué has de pedirme que viva y muera así...?

Polvo, sudor y sangre obtendrás a cambio de tu lealtad. dicen que muerto venciste al rival... ni muerto te dejan en paz. (bis)

Ellos eran tus hijos Señor, ¿por qué ahora ya no? ¿por qué no permites que recen a otro Dios?

He ganado una guerra por tí, no merezco este fin, solo quiero vivir, e intentar de una vez ser feliz."

AVALANCH ES:

VICTOR GARCIA VOZ Y COROS FRANCISCO HIDALGO BAJO ALBERTO RIONDA GUITARRAS ROBERTO GARCIA GUITARRAS ALBERTO ARDINES BATERIA

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