YELMO DE LUNA EN UNA NOCHE AZUL


Luis Alberto Ramírez, un enamorado de la ética e integridad del artista en la música es el invitado del mes en perfiles. El actual bajista de Kraken nos habló sobre su vida, sus proyectos y sobre su hija Luna, el ser que más ama en la vida. Desde los once años comenzó la pasión de Lucho por componer melodías con la ayuda de una una guitarra clásica en un conservatorio de música (más de 500 años de historia de la guitarra lo impulsaron a estudiar) o el bajo, instrumento por el que se incliná posteriormente y para el que trabaja actualmente con honestidad y respeto por si mismo y por los seguidores del Titán del rock nacional.

En una placida tarde, con algo de lluvia y en la casa de Lucho comienza el viaje por la vida de un hombre que nació para la música. Sus raíces se remontan a Ígor Fiódorovich Stravinski con el ballet "La consagración de la primavera", que para Luis Ramírez tiene mucho de rockera y guarda cierta analogía con el black metal noruego. Ya en esa época se asomaban los primeros impulsos de lo que hoy en día es la energía de esta música que a muchos trasnocha: el rock. Los expertos en el tema afirmaban en aquel entonces que la obra del compositor ruso era revolucionaria. "Su armonía politonal, sus ritmos abruptos y dislocados y su agresiva orquestación provocaron en el público uno de los mayores escándalos de la historia del arte de los sonidos". En la partitura del ballet se agregaba la siguiente frase: "Imágenes de la Rusia pagana".

Alejandro: ¿Qué otros músicos le despertaron la inquietud por la composición?

Luis: Por supuesto el compositor alemán de música clásica Ludwig van Beethoven con la "Novena Sinfonía", principal precursor de la transición del clasicismo al romanticismo y con la melodía: "Sonata de claro de luna"; el compositor austriaco Wolfgang Amadeus Mozart que como todo padre lo recomiendo para los niños con: La flauta mágica (1791), en la que se reflejan los ritos e ideales masónicos. Eran unos maestros a los que se les notaba en sus melodías la emoción y el arte rockero. Desde esa época para mí ya se sentía esta magia que hoy todos los artistas sentimos cuando tomamos nuestro instrumento y componemos algo.

Ah! no podemos olvidar al compositor alemán Johann Sebastian Bach, uno de los compositores más grandes e influyentes de la historia de la música. Piano, violín, órgano, laud, flauta. En fin... Era un maestro con cada instrumento y lo admiro bastante.

De Noruega comencé a retomar mucho del black metal y en especial hay una banda que me gusta bastante y es Burzum que retoma con su nombre todas esas leyendas escandinavas de Odin, Thor, llevadas a la pantalla gigante con la saga de "El señor de los anillos" con sus: Uruk-Hai, elfos, Olog-Hai ("Troll-Raza"), orcos, humanos (los guerreros de Rohan), Boromir, Aragorn, etc.

Es mágico poder llevar al público con notas musicales todas esas historias y leyendas fantásticas. Y eso trato de hacer cuando cierro mis ojos y toco lo que tenga en mis manos. La idea con Burzum por ejemplo, pues comencé tocando metal en mis inicios, "era hacer no solamente música original y personal, sino también crear algo nuevo - una "oscuridad" y a lo lejos también "un mundo ligero", seguro y aburrido".

Alejandro: Cuando se decide estudiar música muchas veces los padres o nuestra compañera no están de acuerdo. ¿Luis tuvo algún problema de familia que quisiera frenar su deseo de estudiar en el conservatorio?

Luis: No había conflicto para ello. El apoyo fue absoluto. Alejandro: Luis, dentro de su trayectoria como artista, usted cree que en Colombia hay potencial actualmente con composiciones auténticas o seguimos siendo una sociedad esterotipada en la escena musical?

Luis: Hay buenos intentos para comenzar a cambiar la mentalidad y lograr un cambio, es decir, evolucionar frente a las cosas que tenemos. Hay un buen nivel académico y el ambiente que vive la escena rockera es bueno. Igual seguimos siendo esterotipados. Hace poco escuché una entrevista del grupo "Dedos" y ellos hablaban de que si valía la pena tomar la música como un proyecto de vida. Estaban muy en contra de los procesos académicos y personalmente difiero porque la escuela nos brinda la posibilidad de entender que lo que nosotros hacemos ya se lo han inventado en otros sitios.

Yo por ejemplo tocando con Kraken no me estoy inventando nada. Estoy utilizando otros lenguajes para expresar lo que siento. Si no tengo contacto alguno con la academia pues voy a decirme mentiras frente a lo que pueda componer. Si no hay un conocimiento en una academia nunca vamos a poder utilizar con propiedad una orquesta sinfónica y un grupo de rock.

Alejandro: Se puede decir que antes, en la época de los ochentas ésto era más empírico. Las bandas se encerraban en un garage y sacaban lo que les salía sin estudio profundo alguno? Practicamente era coger unos tarros como tambien el músico que armaba su propia guitarra y se lanzaban a tocar, más basados en el sentimiento personal que con una carrera musical consolidada?

Luis: Son realidades históricas distintas. No digo que sea malo o bueno. Voy más tambien a cuestionar las personas que se vuelven tan académicas que pierden esa honestidad con que quieren hacer música. Cuando uno se mete a un garage y comienza a hacerle, desprovisto de que ese va a hacer su proyecto económico hacía música más honesta. Por ejemplo al guitarrista se le dificultan en esa época algunas notas pero prevalecía el amor con que se esforzaba y por eso salían cosas interesantes.

Entonces es cuando se da un equilibrio si se sigue mostrando el amor, ingenuidad sencillez con que se hacía la música de garage, valiendose ahora de las herramientas actuales y de las nuevas tecnologías, para la creación de nuevos proyectos bien elaborados y que permanezcan en el tiempo como un rock de culto que es a lo que apuntamos con Kraken.

Alejandro: ¿Qué se necesita para mantenerse con ética en un escenario. El poder cerrar los ojos y brindarse por completo ante el público?

Luis: Ganas, sacrificio y transportarse todo el tiempo con honestidad. La ética se manifiesta de esta manera: "lo que uno hace siempre todavía lo moviliza". A veces toca adaptarse a muchas situaciones. Tocar en un asadero, con una orquesta, en una reunión, un ambiente llanero, etc., porque muchas veces hay una familia, tenemos hijos tambien y, detrás de ello tiene que salir una remuneración, entonces hay que ser el mismo siempre en el escenario que corresponda.

Luis: Retomo el pensamiento del poeta y filósofo alemán Johann Wolfgang von Goethe: "No hagas lo que te gusta, haz que te guste lo que haces". Es que uno haga lo que tiene que hacer, tomar su realidad y entregarse al cien por ciento. Me acuerdo de un concierto en el que me tocó bajarme y pedir agua porque me había extralimitado en mi capacidad física. La energía y me dí cuenta que ya no me daba más el aire. Sin embargo, uno se baja y dice para sí, hermano lo entregué todo. Estoy haciendo lo que me gusta y estoy haciendo que lo que hago me guste mas.

Alejandro: Vamos a hablar un poco de su inicio con Kraken. Como fue ese contacto inicial con Elkin Ramírez y empezar a trabajar en este camino de ya casi venti un años recorridos?

Luis: El encuentro con Elkin fue casual. Rockero todavía me enteré que la banda hizo una convocatoria para bajistas y me hicieron una audición y una entrevista. Sin embargo, más que eso creo que Elkin es un conocedor. Lee mucho entre líneas, medita mucho las situaciones y sabe atender a la realidad de los momentos. La banda no estaba pasando en ese entonces por el mejor estado, era un momento conflictivo, sin decir que era malo. momentos de cambios, de transformaciones y necesariamente la banda tenía que pasar por esas decisiones. Al final logré quedarme con esta posición en la que llevo algo más de año y medio.

Luis: Quiero que la gente entienda con claridad lo siguiente: Kraken no es sólamente lo que estoy haciendo ahora ni lo que han hecho cada uno de los músicos que han pasado, es todo lo que hemos logrado todos en sumatoria. No podemos desconocer el aporte que ha hecho cada persona y yo trabajo con base en el aporte que hicieron los demás músicos.

Kraken es una institución al estilo de instituciones grandes como la Orquesta Filarmónica de Bogotá, es decir, no sabemos quienes son los violinistas pero dentro de sí es toda una organización. Y más que la gente es una filosofía y una energía concreta. Lo más importante es que le puede aportar Luis Alberto Ramírez a una organización que ya tiene una vida propia con el respeto del público que está allá abajo. Como en su momento sucedio con Metallica y sus bajistas porque Kraken es una banda que lleva una "suela" y tiene un lenguaje ya cimentado.

Alejandro: Está de acuerdo en no caer en el error de perder la humildad para permanecer con la cabeza en alto dentro de la banda?

Luis: Por el respeto tanto del que está al lado como el que está abajo oyendo y viendo a la banda y que lleva una expectativa. A veces siento yo que se suben muchos músicos y no dejan de ser ellos mismos en función de un proyecto, sino que quieren llegar solos y demostrar que son sus amalgamas y armonías extrañas lo que vale. No podemos desconocer que Kraken, Led Zeppelin, Metallica, Pink Floyd, etc., con x o y artista ya tienen un movimiento y no se puede pretender ser figura cuando existen instituciones forjadas a lo largo del tiempo. No tiene una lógica. Ahora que me toca a mi dentro de mi banda actual, volverme indispensable para el proyecto.

Alejandro: ¿Fue complejo el proceso de adaptación a Kraken?

Luis: La banda en ese entonces necesitaba un nivel profesional. Usted va a llegar a saber lo que es Kraken y su música. Muchoa gente pasó. Músicos increibles ue no entendían que era el trabajo para otros. Se hace una labor para ponerla en función de los demás, como lo que usted hace con sus investigaciones y entrevistas. Los que estamos ahora nos mantenemos porque nos damos cuenta que tenemos la capacidad de transformarnos. Yo venía tocando jazz y como hacía rato no tocaba rock el bajo no me sonaba con peso. ¿Qué tuve que hacer? Escuchar música, volver a retomar lo anterior, repasar los primeros álbumes de Kraken y darle con todo. Lo que viene del trabajo nuevo es retomar todas las manifestaciones anteriores que traía la banda y poder soportarlas nosotros. Kraken ya suena solo y está en la cabeza de cada uno de los que lo llevamos adentro.

Alejandro: ¿Es usted perfeccionista? Luis: Más bien disciplinado. Siento que perfecciones no hay. Conozco mis limitaciones y me gusta que los demás admitan las limitaciones de ellos mismos. Sé que en lo nuevo que saquemos es normal que hayan detractores y personas que los vean con mucho gusto. La perfección total no la hay. Ejemplo: estoy tocando con un guitarrista, le veo el amor, sé que es una persona comprometida, sé que se esfuerza y estudia en su casa, entonces no lo obligó bajo el parámetro del perfeccionismo para que funcione sino que en conjunto hacemos que las cosas marchen bien. Alejandro: ¿Cómo se maneja la crítica entre ustedes? Luis: Una banda es como un matrimonio. Y siento que estamos bien casados porque cada músico tiene una personalidad y una manera de trabajar característica y que le aporta a las falencias de los demás. Es ejemplo de Carlos Andrés, el baterista actual. Es un metrónomo completo, exigente en cuanto a las precisiones rítmicas. Tiene muy clara en la cabeza la idea de un producto rockero. Cómo tiene que sonar este para que sea artístico sin que le falte peso, como sucede con muchos grupos en el mercado comercial.

Yo personalmente soy una persona que aporto mucho desde la composición, desde las armonías, las amalgamas, Andrés Leyva, el guitarrista aporta desde los solos y las melodías, Shine aporta desde el virtuosismo y el rock progresivo y Elkin aporta desde las melodías. Todos nos ayudamos con estos aportes de una manera constructiva. Muy buena su idea, sin embargo, hágamole un giro desde esta perspectiva para que suene más rockera. Tener muy claro cómo es que tiene que sonar. Siempre coherentes con la historia que tiene la banda.

Alejandro: ¿Ha pensado en sacar un trabajo instrumental alguna vez? Luis: El bajo tiene su característica de ser un instrumento soporte. A mi me gusta la composición y he sacado algunas cosas. He escrito para piano, orquestación, un parteto de madera, etc. Sin embargo, es más el trabajo de academia. Sé puede decir que ahora no estoy en esa búsqueda por mi compromiso con Kraken. Me siento muy respetado porque mis ideas se escuchan con atención, en función de esta institución que tambien es mi vida.