“UN BANQUETE SANGRIENTO”


“Eran monstruos que de noche abandonaban sus guaridas y se deleitaban bebiendo sangre humana”, suena un poco aterrador pero así se originaban las historias de vampiros casi totalmente en Europa oriental: en los montes Cárpatos, en Transilvania, Valaquia y los Balcanes.

A partir de aquel momento, el elemento científico se incorpora a las hipótesis y aparecen teorías de pensadores provenientes del campo científico, como Blaise Pascal, quien conjetura complicadas figuras geométricas en cuestiones espirituales, con su teoría de masas de energías negativas errantes por los cosmos capaces de atraer las almas de los condenados. Tratando de fusionar en el siglo XX, lo que Santo Tomás de Aquino en el Medioevo: ciencia y religión.

Fuentes aplica historias de la literatura universal y las reconfigura desde la óptica de las personas comunes, ya que la sociedad se a caracterizado por establecer vínculos con la vida después de la muerte, con las apariciones y la ultratumba, las almas vagando en pena para pagar por sus pecados terrenales.

En el año de 1847, una novela del escritor Varney, “el vampiro o El banquete sangriento” contribuyó a difundir la felicidad en Inglaterra. Pero 50 años después apareció la novela Drácula que seria un clásico en el género del terror. Su autor fue Bram Stoker, escritor irlandés. Al parecer, inspiró su personaje la figura de Vlad el Empalador, un tirano medieval de Valaquia que empalaba a sus enemigos. Para algunos historiadores fue un heroico defensor de la independencia de su país y del cristianismo, mientras que para otros se trataba de un caso psicológico, el de un hombre que atormentaba y mataba a las personas por puro placer.

Por ejemplo el cine, el teatro, la novela, la televisión, reproducen al conde drácula como un bebedor de sangre, que busca agrandar su clan con cada victima que posee y fuera de eso tiene un impacto sobre las mujeres casi sexual. Para otras personas es la denominación utilizada por la comunidad académica, empleando el término prácticamente censurado de "secta". Pero tampoco es muy convincente. En primer lugar, porque hay demasiadas insinuaciones de nuevos movimientos de personas que beben sangre por placer o necesidad y los sacerdotes serian vampiros ya que cuando beben el cáliz lo hacen por la sangre de cristo, claro que ellos no entran para nada en este grupo. Otra cosa es su carácter efímero: lo más frecuente es que no duren mucho, surgen unas historias y se extinguen otras. Por eso muchas son bastante nuevas.

Las leyendas y creencias relacionadas con los vampiros a veces separan la fantasía de la verdad. Y antes de relegar a los vampiros a la categoría de reliquia del pasado, como seres anormales tal vez deberíamos considerar la moderna controversia sobre lo que constituye el estado de la muerte. A las personas racionales se les puede disculpar el que contemple la búsqueda de “vampiros auténticos” pero no los chupa sangre de leyendas, sino aquellos animalitos que vuelan, durmiendo en el día y cruzando el espacio en las noches en busca de alimento. Lo único que podemos describir por el momento es que antiguamente e incluso en este tiempo la gente vivió y vivirá solo con el miedo, la superstición y la ignorancia. Aunque hay muchas historias de vampiros me gustaría compartir una con ustedes aunque de pronto ya la habrán leído me parece muy buena.

ZEUS