Arch Enemy en Bogotá: UNA TORMENTA LLAMADA ANGELA…


Texto: Javier Barrero.
Fotos: Javier Barrero y Santiago Galindo.
El poder de las mujeres en el Rock. Así podría resumirse brevemente lo que representa Angela Gossow para la escena mundial. Desde que asumió las voces de Arch Enemy, el grupo y el género femenino han ganado notoriedad y un verdadero espacio en un club que estaba reservado para los chicos, como diría Lemmy en el documental de Sam Duhn “Metal: A Headbanger’s Journey”
Para escuchar a la más poderosa garganta femenina del mundo, un poco más de 1000 seguidores se dieron cita en el teatro Metropol el jueves 30 de abril. Los teloneros nacionales fueron Angershield y Desecrate.
Debido a la demora para el ingreso, no alcanzamos a ver la actuación de Angershield, la banda del ingeniero de sonido Hugo Jiménez. El turno fue para Desecrate, una banda con cancha, abrió el toque de Hypocrisy hace unos años. Power Death bien ejecutado y muy adecuado para lo que venía a continuación: Arch Enemy.
Colombia está loca...
Un telón de fondo con la imagen de la portada del “Rise of the Tyrant”, su más reciente trabajo en estudio, aguardaba tranquilo. Pasaban apenas unos minutos de las 8 cuando sobre el escenario cada uno de los suecos tomaba posesión de su espacio: en el bajo, Sharlee D’angelo, en la batería, Daniel Erlandsson, en las guitarras los hermanos Amott. Una gran alineación. Faltaba la pequeña pero poderosa figura de Angela Gossow, tan pronto se dejó ver, el público estalló en júbilo.
Lucía maquillada su cara con dos líneas debajo de los ojos, a manera de pintura indígena, botas negras altas, pantalón negro y una camiseta negra con una leyenda que no dista mucho de la realidad: Colombia está loca.
Pronto sonaron los clásicos, tal vez uno de los más esperados fue “Ravenous” del “Wages of Sin”. El sonido, como ya es costumbre, no fue el mejor en el inicio, con el paso de las canciones mejoró.
El carisma, la energía y la potente voz de Angela, hicieron de este concierto algo especial. Si alguien tenía dudas sobre la garganta de Angela en vivo, las disipó. Una tormenta que no cesó de arrasar con lo que se le atravesaba a su paso.
Aunque el sonido por momentos traicionaba, el grupo sorteaba bien la situación. Daniel hizo un solo a la altura, cada uno de los Amott demostró que no son convidados de piedra. Michael justificó su puesto en el grupo y en la leyenda Carcass, inclusive se escuchó dentro del público peticiones de canciones de los ingleses.
Cerca de 90 minutos en los que se vivieron momentos intensos, canciones del “Anthems of Rebellion” y del “Dead Eyes See no Future” terminaron de ganarse a los asistentes, que de por sí ya sabían lo que iban a ver y a escuchar.
Para terminar, “Nemesis”, un tema que pedían a gritos. El grupo se despidió. Nada que hacer.
Fuck Yeah Productions hizo un buen trabajo en la organización. Cada uno de los presentes salió contento, a pesar de haber sido arrasados por una tormenta con cabello rubio y nombre de mujer.