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LOS CHICOS MALOS DE BOSTON SE SALIERON CON LA SUYA EN BOGOTÁ


Por: Alejandro Barbosa Valderrama. Especial para www.fortindelcaballero.com

Hace dos años muchos derramaron sus lágrimas en el Parque Simón Bolívar por IRON MAIDEN, la mítica banda inglesa de Heavy Metal en el marco de su gira Somewhere Back in time. El pasado jueves 20 de mayo de 2010 la historia se repitió con otra leyenda, esta vez del género Hard Rock, los denominados chicos malos de Boston Massachusetts: AEROSMITH. Una mezcla perfecta de rock y rhythm and blues que condujo a la euforia a más de 40 mil fanáticos que desde tempranas horas del día se reunieron en las afueras de la plaza de eventos del parque capitalino para hacer la fila hasta pasado el medio día para ingresar al espectaculo.

Al morir la tarde la agrupación bogotana PIRAÑAS AMAZÓNICAS liderada por Juan Felipe Gutiérrez en las voces, Juan Castro en la guitarra, Diego Sáenz en la batería, Gonzalo Pizarro, guitarra y German Castro en el bajo salió al escenario para representar con decoro la escena del rock colombiano. Recordaron la música de CHICKENFOOT de los maestros Sammy Hagar, Joe Satriani, Michael Antony y Chad Smith  con el excelente cover "Oh Yeah". También tocaron "Just rock n´roll" y "You Gotta" contenidos en su álbum debut "Surprise". Un Hard Rock agradable para los oídos del público que ansioso aguardaba la salida de Steven Tyler y su banda. Aplausos en general para estos muchachos que alguna vez se atrevieron a hacer un tributo de 20 temas para AEROSMITH en una reconocida emisora local, además de participar cuando debutaron por primera vez en un homenaje a la PESTILENCIA.
Llegó la hora de la verdad! Un telón gigante con el logo de AEROSMITH cubría el escenario y luego cayó repentinamente para levantar en júbilo a sus seguidores que vieron como Steve Tyler con un sombrero "vueltiao" se movía como en sus mejores años y atrapaba con su registro vocal intacto a cuatro generaciones de roqueros. "Toys in the Attic" y "Love in an elevator" prendieron la fiesta. 

El saludo de ¡buenas noches Bogotá! daba paso a "Dream on" que fue el culmen de la noche porque recordó el amor de Steve Tyler por los musicales de Broadway y los años 70 que daban inicio a la  genial alineación de AEROSMITH. Excelente interpretación de este tema que dejo sin palabras a los asistentes. Las altas notas de esta canción pusieron a prueba el talento y los dones del carismático cantante.

Mientras algunas gotas de agua caían en el parque, el guitarrista Joe Perry mostró toda esa autenticidad, virtuosismo y valor que influyó a lo largo de los ochentas a grandes músicos como Saul Hudson, mejor conocido como Slash. "Pink" y una excelente ejecución de armónica por parte de Steve, "Living on the edge", "Walk this way" con una bella modelo de fondo en pantalla, "What it takes" que fue pedida al unísono por el público y luego por orden de Tyler ejecutada en sus primeras notas por el baterista Joey Kramer llevaron de viaje a otra atmósfera, a cada uno de los que tuvieron el privilegio de estar presentes en el show de los norteamericanos. Acto seguido Kramer ejecutó un solo de batería y a él se sumó Tyler, quien mostró su faceta con los tarros para encender aún más la euforia.

Las dos horas del concierto pasaron como un veloz rayo que dejo en el ambiente la estela de humo de "Sweet Emotion", "Crazy" y el cover de AC/DC "Baby please don't go". Excelente show de Tom Hamilton, el inagotable Brad Whitford que estuvo presente en las legendarias producciones de la banda "Draw the line" y "Toys in the Attic" y los inmortales Steve Tyler y Joe Perry quien se dio el lujo de hacer un mano a mano con su homónimo personaje de Guitar Hero.

Quedaron pendientes muchas canciones. Entre otras: "Angel" y "Amazing" y "Jenny got a gun". Que más se puede pedir para estas leyendas con más de 200 canciones. Un concierto de cinco monstruos del rock comparable en cuanto a su show musical con el de KISS en el año inmediatamente anterior. La promesa del regreso a Colombia no se hizo esperar. Una felicidad absoluta de sus fanáticos al regresar a casa del evento por la tolerancia y respeto que imperaron en el lugar y sus alrededores.