Obús, Lujuria, Sagar, Makadamia, Albatroz y Heimdall en el Sagar Fest II: CORAZONES DE HEAVY METAL LATIENDO A MILLÓN


Por: Javier Barrero

Fotos: Javier Barrero / Alejandro Saga.
Si Alemania aportó al Metal la trilogía thrasera (Kreator, Sodom y Destruction), España hizo lo propio con el Heavy Metal en español (Barón Rojo, Ángeles del Infierno y Obús). Tanto la banda de los hermanos de Castro como la de Juan Gallardo y Robert Álvarez ya habían tocado en la capital colombiana. Faltaba el grupo de Fortu y de Francisco Laguna. Por fin se dio. Obús tocó en Bogotá el jueves 9 de diciembre de 2010. Vino con un invitado de lujo: Lujuria.
El Sagar Fest en su segunda versión los invitó. En el 2009 la primera edición del festival contó con la presencia de WarCry. Inicialmente el evento estaba programado para el Teatro Metropol, a última hora el sitio del concierto fue cambiado: el Sagar Fest II se hizo en Ozzy Bar. La cuota colombiana estuvo a cargo de Albatroz, Heimdall de Pereira, Makadamia y Sagar. El Fortín ingresó justo cuando Sagar terminaba su presentación. Por comentarios de terceros y por la efusividad de los 400 asistentes aproximadamente, se notaba que los teloneros habían gustado. El ambiente estaba lo suficiente caliente como para lo que se venía.
La noche anterior al toque, los medios de comunicación y algunos seguidores tuvimos un breve encuentro con las dos bandas españolas en un bar. Primero, los maestros, Obús. Fortu, sin lugar a dudas el mejor vocalista de Heavy Metal en español de todos los tiempos, con su particular estilo, respondió cada una de las preguntas que le formularon, habló sobre el nuevo trabajo CÁLLATE, sobre el nuevo bajista (Fernando Montesinos), el baterista (Carlos Mirat). A su lado, el incansable Francisco Laguna, cómplice de Fructuoso (Nombre completo de Fortu) y responsable de la música de Obús. Infortunadamente el tiempo pasó muy rápido y algunas preguntas no se formularon. Minutos después apareció Lujuria, una banda segoviana que entiende muy bien el significado de juerga. En el centro se sentó Óscar, el carismático vocalista que respondió amablemente todas las preguntas, habló sobre la fundación “Espinas en el Corazón”, sobre el nuevo trabajo del grupo, sobre el significado de dos canciones emblemáticas de Lujuria: “Viejo Rockero” y “Dejad que los niños se acerquen a mí” y otras cosas más. Ahora lo que hicieron los ibéricos en el concierto.
Lujuria se apoderó del pequeño escenario y la cosa realmente se calentó. Los asistentes sintieron toda la energía de este grupo que ya lleva más de 20 años en la carretera. Óscar y sus músicos saben de su oficio, unas canciones son una invitación a la buena vida, al goce, a pasarla bien, otras atacan diametralmente los dogmas de fe, sobre todo los católicos.
Lujuria hizo un repaso a su discografía. El público cantaba cada canción. “Cae la Máscara”, “Sin parar de pecar”, “La Gorda”, “Estrella del porno”, “Jekill and Mr Hyde”, “Joda a quien joda”, “Cadena Perpetua lejos de ti”, “Dejad que los niños se acerquen a mí” y uno de los himnos de todos aquellos que sentimos esto de verdad “Viejo Rockero”.
Los de Segovia cerraron su presentación de 75 minutos con una versión del clásico de los argentinos V8 “Destrucción” y un merecido homenaje al gran Ronnie James Dio “Long Live Rock and Roll”. Gran presentación, muy buena banda.
Y ahora con ustedes…LOS QUE MÁS
Bien lo dijo Vicente Romero “El mariscal”, el periodista musical más importante de España en el documental de Alfonso Arteseros “El Rock de Nuestra Transición”: “Fortu es el mejor vocalista de Heavy Metal en español”. Ninguna duda sobre eso.
Carlos Mirat, el baterista, apenas usa lo básico para hacer tocar su instrumento: Un bombo, un tom de piso, una caja, un hi-hat y ¡Un solo tom de aire¡
Diera la impresión de que eso le restara potencia a la música. Falso. La manera de tocar de Mirat no da para pensar eso. Un excelente músico. “El número uno en España”, palabras de Fortu. En las cuatro cuerdas Fernando Montesinos aportó lo suyo, él además es el productor musical del nuevo trabajo CÁLLATE. Francisco Laguna se las sabe todas en la tarima.
La descarga empezó con “Corre Mamón” del CÁLLATE. Un auténtico metrallazo, siguió con “Mi amigo el diablo” del mismo CÁLLATE, pasaron al SEGUNDOS FUERA con “Más que un dios”. Suficiente para sintonizarnos y regresarnos en el tiempo hasta el 21 de febrero de 1987, cuando en el Pabellón de Deportes del Real Madrid grabó ese maravilloso EN DIRECTO, vinieron (No necesariamente en ese orden) “La Raya”, “El que más”, “Autopista” ,“Pesadilla Nuclear”, “Te visitará la muerte”, “Dinero dinero” y “Juego sucio”. Absolutamente espectacular. Entre canción y canción Fructuoso recreaba lo que es un verdadero “Front man” o “Vocalista”: Corre, grita, salta. Eso a la edad de él no es muy frecuente. Incluso se subió sobre el bombo para cantar “Te visitará la muerte”.
Obús en su nueva producción grabó un tema relacionado con América, con la unión de los países de este lado “Hermano americano”, Fortu invitó a Beto de Sagar para que lo cantara con él, también subió otro seguidor a cantarlo.
El set terminó con “Vamos muy bien”, una de las canciones más emblemáticas de Obús. Esta vez invitó a Óscar a subir al escenario para que la cantaran juntos. “Buenas noches Bogotá”, dijo el vocalista. Parecía el final. ¿Saben lo que significa buenas noches en un concierto?...”Que la fiesta apenas comienza…”
Fortu tuvo tiempo hasta para pararse sobre la cabeza, luego presentó al grupo, Mirat se bajó de la batería mientras Paco Laguna y el mismo Fructuoso tenían cada uno una pala, el baterista demostró que sabe lo que hace mientras Fernando Montesinos hacía las veces de baterista. Todo un espectáculo digno de la grandeza de Obús. 
“Que te jodan” siguió la juerga. Tiempo para otro clásico “Yo solo lo hago en mi moto”, Luego se le ocurrió la idea a Fortu de subir a unas niñas y de nuevo invitó a Beto a la tarima. Las puso en orden, le preguntó al vocal de Sagar ¿Será que podemos con todas ellas? A lo que  respondió “No sé si le alcance a Obús para pagar esta ronda”…claro, era “Esta ronda la paga Obús” del SEGUNDOS FUERA. Una excelente canción que sabe recrear muy bien  el cantante. Esta vez sí fue el final. Terminaron casi dos horas de escuchar una buena dosis de Heavy Metal con una de las grandes. De las más grandes. No sobra decir que nos quedaron debiendo muchos temas, como “Mentiroso”, “Complaciente o cruel”, “Hasta el alma empeñaré”, solo por mencionar unos.
Muchas veces los mejores conciertos no son aquellos que tienen grandes producciones, parafernalias y demás. Para que un concierto sea bueno debe contar primero con un gran grupo, con la disposición de este para dejarlo todo sobre el escenario y con la respuesta del público. En este caso todo se conjugó para que fuésemos testigos de un toque lleno de buena energía y de mucha entrega por parte de una banda que se reinventa sobre la clásica fórmula del Heavy Metal, el de la vieja escuela, el que jamás morirá. ¡Grande Obús¡