BOGOTÁ VIVIÓ UN VIAJE CON SONIDOS PÚRPURA II


 

 

 

BÓGOTÁ VIVIÓ UN VIAJE CON SONIDOS PÚRPURA

Segunda parte.

Por: Alejandro Barbosa Valderrama. Especial para www.fortindelcaballero.com

Mientras los ojos de dos amigas iluminaban la noche con una sonrisa de oreja a oreja como expresión de sus emociones de estar en una de las noches más felices de su vida "Strange kind of woman" fue la que calentó aún más el ambiente. El tema que recuerda a la amada Nancy. Una mujer difícil de complacer. Pase lo que pase su compañero sentimental hace lo que sea por estar cerca de ella. La compacta armonía de bajo, guitarra, batería con ese delicioso sonido del teclado hizo que muchos viajarán en el tiempo a vivir esa experiencia de pareja. Y que decir de Ian Gillan. Su voz sube y baja de una manera tan espontánea que el público deliró con esta canción.

 

A continuación las notas mortuorias de "Vincent Price" evocaron el más reciente video oficial de la gira No What con el recuerdo de los chicos que entran en el castillo de horror, la chica que se disfraza de monja para seducir a Vincent Price y luego atacarlo por sorpresa con un crucifijo para escapar con su amado disfrazado de momia del lugar. Magistral interpretación la de esta canción. Otro trago de guaro decía un señor entrado en años a quien parecía mentirá estar allí en este viaje que también recordó la etapa del cine clásico esta vez no en blanco y negro sino con sonidos púrpura. Bello momento.

 

 

Steve Morse dio clase de guitarra con la mágica "Contact Lost". Las palmas de lado a lado, cámaras con sus luces y encendedores no se hicieron esperar. Increíble como siempre lo describe Ian Gillan cuando lo presenta en el escenario. Sublime como todo el concierto. Algunos cerraron sus ojos para dejar volar la imaginación. Otros pedían a gritos su canción favorita. Estas llegarían más adelante.

 

La segunda parte de este alucinante viaje continuó con "Uncommon Man". Los riffs de guitarra de Morse provocaron éxtasis en la gente. De los más sensibles brotaron lágrimas. Era un recital de rock para enmarcar. Un arco iris de música púrpura.

 

La fuerza y rapidez con que los pics de guitarra sacaron las notas de "The Well Dressed" despertaron de su sueño a algunos estupefactos que no cabían de la dicha con tanto virtuosismo y talento.

 

"Mule", "Lazy" y "Hell to Pay" fueron las tres elegidas para continuar esta electrizante velada. Pensar que por allá en 1987 un vendedor entregó en manos de quien les escribe estas líneas el cassette de DEEP PURPLE en Japón de 1972. Como imaginar 27 años después tenerlos tan cerca. Tenía qué ser así porque el rock es tan generoso con sus seguidores que nunca les queda mal. Era grandioso este día.

 

Dos momentos únicos que no olvidaré nunca: Las notas marciales de nuestro himno nacional. Qué presentación! Nos dejó sin palabras a muchos. Y "Perfect Strangers". El abrazo que recibí de una dama que adora esta banda lo dijo todo. La felicidad que produce la música no es fácil de pintar con palabras. Es emoción pura. Es amor para siempre.

 

Se acercaba el cierre. El legendario "Smoke on the Water" se esparció por todo el coliseo. La alegría de el papá de una gran amiga a quien de cumpleaños le regalaron la entrada fue ese gesto inmortal que hizo valer el costo del espectáculo. Nunca antes se había sentido tanta euforia en este recinto. DEEP PURPLE lo hizo posible. Y creo que en muchos años los que tuvimos la fortuna de asistir lo contaremos a nuestros nietos y bisnietos.

 

"Hush" y "Black Night" pusieron el moño a la fiesta. No era una noche negra. Era la noche más hermosa de nuestras vidas. Un viaje con sonidos púrpura.