Sadus llegó a Bogotá por sangre:


METAL, SANGRE Y BRUJERÍA SIN ANESTESIA

Por: Javier Barrero
lemuroculto@yahoo.es

Después de presentarse la noche anterior en Rionegro (Antioquia), la banda estadounidense Sadus, liderada por el señor Steve Digiorgio, tocó en Bogotá el pasado domingo 22 de abril. En el cartel figuraban también las bandas bogotanas Athor y Kilcrops, así como la paisa Witchtrap.
La entrada no tuvo mayores inconvenientes, la colaboración de la policía permitió que ese proceso fuese rápido, a pesar de que se veía demasiada gente en la fila, ya cuando estaba toda adentro, no hubo problemas con el espacio.
La prueba de sonido impacientó un poco a los asistentes que esperaban ansiosos al señor Digiorgio y compañía.
Pasadas las 7 de la noche Athor, banda encargada de abrir el evento, empezó a tocar. Su presentación se basó en el demo que hasta el momento han grabado. El público seguía entrando. Media hora descargó el grupo, tiempo suficiente para calentar a las casi 600 almas que ocupaban el salón.

En el afiche promocional del evento estaba incluida la reconocida banda Kilcrops, sin embargo, y a pesar de estar presentes sus integrantes en el local, no se presentó. Nadie dio explicación alguna sobre el tema.
Entonces el turno fue para los veteranos paisas Witcthrap, como siempre Witchhammer, Edison y Riper dejaron todo sobre el escenario. Su repertorio incluyó temas de casi todos sus trabajos, haciendo énfasis en su más reciente cd “No Anesthesia”, y su sencillo, recién salido al mercado.
Canciones como “Black Leather Metal Damnation” y “Sorceress Bitch” fueron las que mejor sonaron. Casi una hora tocó este trío que en vivo es una verdadera máquina asesina.
Al finalizar Witchtrap la tensión y el entusiasmo aumentaron, ya Sadus probaba sonido. Tan pronto sonaron los primeros acordes del bajo, la gente enloqueció, esta vez el pogo fue más agresivo que en la presentación de las otras dos bandas.
El grupo tocó temas de varios trabajos, muchas canciones de la nueva época, tal vez ese sería el único reclamo que se le podría hacer. Digiorgio agradeció al público colombiano, en un español algo enredado dijo que era un gran show y que Colombia era un gran país, aprovechó para mostrar una bandera colombiana con el nombre SADUS escrito en ella.
A medida que el toque avanzaba, la gente pedía más, en uno momento Digiorgio recordó a Chuck Schuldiner, fundador de DEATH y tocó un cover de esa otra leyenda.
Ya había pasado casi una hora y todos creíamos que ya se terminaba el concierto, sin embargo, Sadus demostró su aprecio hacia el público bogotano y descargó 20 minutos más.
Eran un poco más de las 10 cuando Digiorgio y su banda se despidieron. Un sitio bastante particular para un concierto de metal extremo. La producción, logística y sonido ayudaron para que el evento fuese bueno y dejara satisfecho a los fieles que siempre apoyan con su entrada la realización de eventos de esta categoría. No todos los días podemos ver tocando en vivo al mejor bajista del mundo (De metal extremo, señores puristas) Siguen las grandes bandas desfilando por nuestro país. Qué así sigan.